martes, 6 de marzo de 2012

HISTORIAS DE SIRLANDIA


EL MISTERIO DEL DIAMANTE

Era un día normal en Sirlandia. La Reina del Agua y del Cielo reinaba tranquilamente en su trono.

Igualmente estaba la Reina de los animales y, por supuesto, la Reina del Tiempo y las Plantas.

Todas estaban preparando cosas para el gran día  que iba a llegar: ``La gran fiesta de Sirlandia´´.

La Princesa de las Decoraciones estaba preparándolo todo para las presentaciones.

La Reina del Cielo y del Agua iba a hacer unas obras de teatro y representaciones en el agua con las hadas, hados, sirenas y tritones.

La Reina de los Animales estaba haciendo carrozas en las que destacaban los maravillosos animales sirlandianos (unicornios, dragones…). Y la Reina de las Plantas y del Tiempo estaba viendo como ere la vida antes en Sirlandia.

La fiesta de Sirlandia iba en honor a la Reina de las Nieves que cuando murió fue carbonizada y convertida en diamante por su creación de Sirlandia. Todos apreciaban mucho a la Reina de las Nieves y todos los años, cuando salía en la carroza central, la gente le tiraba rosas y flores.

En la fiesta de Sirlandia participaban también el Ministro del Año y el Ministro Estético.

A los pocos días, todo estaba preparado para la celebración y, cuando hicieron recuento  de material faltaba el diamante.

-¡Oh, no! –gritaron las tres reinas, la princesa y los dos ministros.

-¿Quién puede haber robado el diamante?-dijo la Reina del Cielo y del Agua.

-No lo sabemos.-dijo  la Reina de los Animales.

-Quién haya sido lo va a pagar caro.-añadió indignada la Reina del Tiempo y de las Plantas.

-Tenemos  que contratar a los detectives Sweety y Sugar.-ordenó claramente la Princesa de las Decoraciones.

-¡¡Eso, eso!!-continuaron los dos ministros.

Inmediatamente llamaron a Sweety y Sugar que se presentaron allí en cuanto recibieron la llamada.

-Supongo que nos llamáis por lo del diamante, ¿no es así?-preguntó Sugar.

-Efectivamente.-respondió la Reina del Cielo y del Agua.

-¿Creéis que lo podréis hacer?-cuestionó un ministro.

-¡Acaso lo dudas!-exclamó indignada Sweety.

-Ya tardáis.-añadió la Reina de los Animales.

Así que Sweety y Sugar empezaron a buscar pistas y, tuvieron que aplazar el gran día de Sirlandia. A las dos semanas Sugar llamó a las reinas, a la princesa y a los ministro para avisa de que ya habían encontrado al culpable.

Y, cuando todos estuvieron la sala se lleno de un siniestro silencio.

-Ya sabemos quién ha robado el diamante.-empezó la conversación Sweety.

-¿Quién ha sido?-dijo la princesa.

-Eso, dejaros de misterios.-añadió la Reina de los Animales.

-Ha sido…-las palabras de Sugar hicieron un enorme silencio en la sala, continúo-el Ministro del Año.-adivinó Sugar.

-¿Cómo lo habéis sabido?-preguntó el Ministro del Año.

-De una manera muy simple que nunca sabréis.-respondió Sweety.

Al final, el cuento tiene un final feliz, el desfile sale perfecto, el diamante se recupera y el Ministro del año tiene que estar diez años limpiando el territorio de excrementos de los unicornios.






















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