EL MISTERIO DEL DIAMANTE
Era un día normal en Sirlandia. La Reina del Agua y
del Cielo reinaba tranquilamente en su trono.
Igualmente estaba la Reina de los animales y, por
supuesto, la Reina del Tiempo y las Plantas.
Todas estaban preparando cosas para el gran día que iba a llegar: ``La gran fiesta de
Sirlandia´´.
La Princesa de las Decoraciones estaba preparándolo
todo para las presentaciones.
La Reina del Cielo y del Agua iba a hacer unas obras
de teatro y representaciones en el agua con las hadas, hados, sirenas y
tritones.
La Reina de los Animales estaba haciendo carrozas en
las que destacaban los maravillosos animales sirlandianos (unicornios,
dragones…). Y la Reina de las Plantas y del Tiempo estaba viendo como ere la
vida antes en Sirlandia.
La fiesta de Sirlandia iba en honor a la Reina de
las Nieves que cuando murió fue carbonizada y convertida en diamante por su
creación de Sirlandia. Todos apreciaban mucho a la Reina de las Nieves y todos
los años, cuando salía en la carroza central, la gente le tiraba rosas y
flores.
En la fiesta de Sirlandia participaban también el
Ministro del Año y el Ministro Estético.
A los pocos días, todo estaba preparado para la
celebración y, cuando hicieron recuento
de material faltaba el diamante.
-¡Oh, no! –gritaron las tres reinas, la princesa y
los dos ministros.
-¿Quién puede haber robado el diamante?-dijo la
Reina del Cielo y del Agua.
-No lo sabemos.-dijo
la Reina de los Animales.
-Quién haya sido lo va a pagar caro.-añadió
indignada la Reina del Tiempo y de las Plantas.
-Tenemos que
contratar a los detectives Sweety y Sugar.-ordenó claramente la Princesa de las
Decoraciones.
-¡¡Eso, eso!!-continuaron los dos ministros.
Inmediatamente llamaron a Sweety y Sugar que se presentaron
allí en cuanto recibieron la llamada.
-Supongo que nos llamáis por lo del diamante, ¿no es
así?-preguntó Sugar.
-Efectivamente.-respondió la Reina del Cielo y del
Agua.
-¿Creéis que lo podréis hacer?-cuestionó un
ministro.
-¡Acaso lo dudas!-exclamó indignada Sweety.
-Ya tardáis.-añadió la Reina de los Animales.
Así que Sweety y Sugar empezaron a buscar pistas y,
tuvieron que aplazar el gran día de Sirlandia. A las dos semanas Sugar llamó a
las reinas, a la princesa y a los ministro para avisa de que ya habían
encontrado al culpable.
Y, cuando todos estuvieron la sala se lleno de un
siniestro silencio.
-Ya sabemos quién ha robado el diamante.-empezó la
conversación Sweety.
-¿Quién ha sido?-dijo la princesa.
-Eso, dejaros de misterios.-añadió la Reina de los
Animales.
-Ha sido…-las palabras de Sugar hicieron un enorme
silencio en la sala, continúo-el Ministro del Año.-adivinó Sugar.
-¿Cómo lo habéis sabido?-preguntó el Ministro del
Año.
-De una manera muy simple que nunca sabréis.-respondió
Sweety.
Al final, el cuento tiene un final feliz, el desfile
sale perfecto, el diamante se recupera y el Ministro del año tiene que estar
diez años limpiando el territorio de excrementos de los unicornios.